Confesiones turbias de una mujer enamorada.

 

Confesiones Turbias, así le llama mi psicóloga a mis horas de consulta con ella. A veces parece sorprendida de las cosas que salen de mi boca. –Pienso que debería estar acostumbrada.

Acaso no es normal enamorarse.

Claro, la diferencia según ella, es que yo estoy enamorada de la hermana de mi esposo. Lo cual para la sociedad e inclusive para alguien que escucha a diario tantas historias, tampoco le es normal.

¿Que puedo decir? Fue algo inesperado en mi vida, ella es el hombre de mi vida y se llama Carolina.

Ambas nos amamos en la oscuridad, en nuestra calma y silencio, pero ella no aguanta más; Y yo no soy capaz de confesar este secreto que enreda mi alma y consume mi aliento.

Ella quiere gritar a los cuatro vientos, pero no la dejo.

Siento desespero, angustia y miedo de pensar que todo quede al descubierto y hacerle daño a alguien que a pesar de todo, aún quiero.

Le explico a mi doctora… A veces el amor nos toca la puerta cuando menos lo imaginamos. Llega cuando se le antoja y con quién se le antoja.  Es un sentimiento que nos atrapa, nos  cambia la forma de ver el mundo y a las personas.

 Y ella con su mirada y silencio, me dice estas: – LOCA

¿Como hago?

¡Es la verdad! Es una confesión que para muchos causaría desilusión.

¡Observo!, los días pasan y mis consultas no avanzan. Mi esposo me abraza y no siento nada. Ella me toca y toda yo me vuelvo agua.

Mi doctora me aconseja que decida por uno de los dos, pero yo no poseo ese valor…

Solo puedo confesar que, la amare en la oscuridad a escondidas, pero la amare como se pueda amar.


“Sí estas buscando a la persona que cambie tu vida,

echa una mirada al espejo”

 

Por: Endalys Tiberio Noriega

 

Fotógrafa, Escritora, Chef, Diseñadora de Joyas y Moda,

 Empresaria, Administradora, Deportista.

 

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