Cuidadoras son, y amigas, mucho más

 Cuidadoras: ¿Sabes lo que son?; Una cuidadora es esa mujer que puede ser hija, madre, hermana, tía, prima, sobrina o amiga que dedica parte de su tiempo diario a “cuidar” a alguna persona que lo requiera por fallas de salud corporal o mental o porque la soledad a llegado a su vida y no pueden valerse por sí mismos.

Senior woman with her home caregiver

Por años vi a mi abuela Nana cuidar a distintas personas por períodos a veces cortos y otros no tanto, en su hogar o en otro. También ver como mi mamá Ángela recibía en su hogar a tías muy mayores con problemas de salud y se armaba una logística familiar para la atención y cuidados. También vi a mi tía Carmen hacer lo mismo en su hogar.

Cuando recuerdo eso, lo primero en lo que pienso es que siempre han sido las mujeres de mi familia quienes lo han hecho y hoy nos toca a esta generación, hacerlo con abuelos y padres y tíos. Los hombres han sido colaboradores y de muy buen corazón, pero el trabajo organizativo, logístico, físico y mental ha corrido siempre de la mano de las mujeres, siendo esto, un agregado al resto de las responsabilidades que se tienen: casa, trabajo, esposo, hijos, amigas, etc.

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Ahora bien, uno de los regalos mas importantes que tienen las mujeres CUIDADORAS es el de la amistad de sus amigas. Esa amistad maravillosa que les presta oídos cuando solo quieren desahogarse o el hombro cuando necesitan llorar o la risa para reírse de sí mismas o el relax cuando simplemente se sientan a tomar un café y conversar.

Las amigas cumplen un papel fundamental en la vida de las mujeres cuidadoras, porque tienen la misma empatía y son capaces de entender incluso solo con gestos, lo que está sintiendo o viviendo su amiga.

Las buenas amigas cuidan a las cuidadoras y eso se convierte en un círculo virtuoso de amor y fraternidad.

5 recomendaciones para ser una buena amiga de una cuidadora

  1. Aprende a escuchar con todos tus sentidos: A veces las personas no expresan con palabras lo que sienten. Aprender a leer cada movimiento, gesto, mirada ayudará a ayudar.
  2. Acompaña y presta apoyo: Recuerda preguntarle a tu amiga si necesita ayuda o compañía y apóyala. Podrás ser un respiro en su jornada de rutina.
  3. Ofrécete a realizar algunas tareas: Dentro o fuera del lugar donde la cuidadora hace su jornada diaria o nocturna.
  4. Consiente: Una comida rica o un dulce o una bebida refrescante, una revista, una música, unas flores o cualquier detalle que le ilumine el día, puede hacer una gran diferencia
  5. Mantén el contacto: No te alejes porque ahora ella tiene responsabilidades adicionales. Llámala por teléfono, escríbele mensajes, visítala. Tu compañía puede marcar la diferencia

Hacer esas sencillas recomendaciones, puede marcar una inmensa diferencia y fortalecerá los vínculos de amistad.

Recuerda que quizás en otro momento seas tú la cuidadora

 

“La Amistad… es el combustible de la vida”

Por: Rosangela Rodríguez Garrido

La Mujer con Éxito

Creadora de: YAYITEANDO

METODOLOGÍA  A.N.I.M.A.R.T.E.

Empresaria,  Escritora, Conferencista, Ingeniero

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Libros publicados 

“Mis amigas queman caucho, en las puertas del cielo”

“Te Quieren Contar” Libro de Cuentos Infantiles