La palabra hablada dice mucho en lo público, lo privado, lo secreto… aprenderlo es saber del silencio.

La palabra hablada va con un enlace primario; ¿Qué decir, cuándo decirlo y cómo decirlo? esa la clave para saber cuándo hacer silencio o cuando callar. El silencio viene del ser; es el instinto reflexivo lo que hace que la mente entre en silencio para hacer callar “a tiempo” lo que tu boca o instinto emocional quiere decir y así no pecar de “deslenguado”. La palabra, es un movimiento de fuerza que es usada tanto para crear inspiración o muy lastimosamente para destruir.

Según el diccionario etimológico la palabra “deslenguado” es un término compuesto como participio del verbo activo transitivo “deslenguar” y del sufijo “adoque indica acción y resultado directo. Esta palabra se dice de una persona mal expresada al hablar en acciones.

Buscando inspirar  Tertulias del alma muestra una pequeña manera de expresión; la comunicación inteligente la cual viene del ser, de ese sabio que nutre la sabiduría del alma y lo da el aprendizaje interno. Tener un amplio vocabulario no solo se debe a un conocimiento gramatical, es también saber cómo, cuándo y qué palabra decir en el momento adecuado o inadecuado. Saber qué puede ser público, privado o secreto es la señal que daría un significante cambio en cualquier conversación, a eso lo llamamos ser “prudente”.

El etimológico de la palabra “prudente” viene del latín prudens prudentis conocedor, experto, cauto, es decir; el que mira delante de si y toma sus medidas.La comunicación inteligente es una virtud llena de serenidad que nos enseña a ver las cosas con su verdadera luz y apreciarlas con su justo valor…

Si aprendemos hacer cautos en cualquier conversación y gozamos de una inteligencia emocional permitimos que el alma se exprese de manera liviana, aún si existe alguna discrepancia. La comunicación inteligente nos hace exponer nuestras ideas con una actitud tranquila, sabia y serena, entre lo sencillo y normal, permitiendo una retroalimentación que sería una ganancia para el crecimiento individual. La virtud de dicha actitud vendría a ser una marca personal que difícilmente podría ser un obstáculo para crecer y mejorar cada vez más.

Hay una lectura de mucha inspiración que nos deja un gran aprendizaje para comprender lo que es una comunicación inteligente.

En la antigua Grecia Sócrates tenía una gran reputación de sabiduría. Un día vino alguien a encontrar al gran filósofo, y le dijo:
– ¿sabes lo que acabo de oír sobre tu amigo?
– un momento – respondió Sócrates – antes de que me lo cuente, me gustaría hacerte un test, el de los tres tamices.
– ¿los tres tamices?
– pero sí, – continuó Sócrates – antes de contar cualquier cosa sobre los otros, es bueno tomar el tiempo de filtrar lo que se quiere decir. Lo llamo el test de los tres tamices. El primer tamiz es la verdad. ¿Has comprobado si lo que me dices es verdad?
– No… Solo tengo lo que he oído hablar…
– Muy bien. Así que no sabes si es la verdad. Continuamos con el segundo tamiz, el de la bondad. Lo que quieres decirme sobre mi amigo, ¿es algo bueno?
– Ah no! Por el contrario.
– Entonces – continuó Sócrates – quieres contarme cosas malas acerca de él y ni siquiera estás seguro de que son verdaderas. Tal vez aún puedes pasar la prueba, sigue siendo el tercer tamiz, el de la utilidad. ¿Es útil que yo sepa qué me habría hecho este amigo?
– No, en serio.
– Entonces – concluye Sócrates – lo que querías contarme no es ni cierto, ni bueno, ni útil; ¿Por qué querías decírmelo?

http://www.thomasnelson.com/habilidades-de-comunicacion-hablada

 

“Que nada ni nadie te quite la sonrisa”

Por: Yoira R. de Jácome

Simplemente “Soy”

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Orientadora Familiar

Aprendiz de escritora

La Mujer con Éxito

Creadora de Tertulias del Alma

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