El lobo pierde el pelo para dejar ver su verdad y mostrar sus heridas…

Solo la piedad del otro puede comprender que su vicio es solo una conducta que lo daña a él, y es posible que otro también…

La sabiduría de los refranes puede guardar un alto contenido de recursos que nutren el ser para educar nuestras conductas.

El lobo pierde el pelo pero no el vicio, es cuando las conductas juegan un papel nefasto en la vida de una persona y esta corre el riesgo de perderse a sí misma en sí misma. Ignorar que muchas veces una conducta puede ocasionar daños irreversibles, no te hace inocente.

La higiene conductual es tan importante como la corporal, limpiar la mente de pensamientos que accionan costumbres y hábitos conductuales repetidos, vencidos y dañinos, es sano para el ser y el alma.

El alma no es conductual, el ser nace con su elección de vida y es su decisión el cómo desarrollarla, sin embargo, eso no nos exime de caer en error, todo lo contrario, un error solo nos hace crecer y madurar para no quedarnos en la sabiduría de nuestro refrán El lobo pierde el pelo pero no el vicio.

Los patrones conductuales nos puede definir como persona, por tal motivo se hace imperativo educarnos “sin excusas”. Una conducta dañina repetida se vuelve vicio y el no hacerse consciente de ello es irresponsable desde todo punto de vista. El refrán nos invita a corregir la conducta para disolver tal vicio.

Cuantas veces cae en la mente la pregunta el día – ¿Por qué soy así? – ante un evento donde la conducta ha creado un conflicto,  realmente no “eres” así, es que “haces” cosas para ser así. El carácter no educado y los juicios van de la mano velozmente en personas que se amparan en patrones conductuales nefastos ocasionando conflictos donde seguramente no los hay o pueden evitarse. Suponer, es otro habito conductual que pueden ocasionar resultados nefastos en cualquier interacción.  Revisar los patrones conductuales es hacerse responsable de si mismo y es poner la sabiduría del alma al servicio del ser.

Cuando somos conscientes que un patrón conductual ha ocasionado un daño se debe estar en estado de alerta constante y gozar de una intimidad interior real y clara para generar cambios. Por tal motivo Tertulias del alma te invita que diariamente hagas un ejercicio para limpiar la mente de esos patrones conductuales nefastos en tu vida. Vale la pena hacer una lista de esas conductas que te han traído problemas y limpiar la mente, para ello te recomendamos ver tu rostro en un espejo, tomando en cuenta dos verdades que cambiarían el sentido de la visión.

Honestidad es hablar con la verdad a los demás

Integridad es decirse la verdad a uno mismo

Conocer la realidad de si mismo y saber como se accionan esas conductas dañinas para descodificar esos habitos repetidos y ya vencidos por nuevos habitos hará que la vida tenga otro color y otro sentido. El alma elige que el ser crezca y se desarrolle, tú decides el cómo…

“Que nada ni nadie te quite la sonrisa”

Por: Yoira R. de Jácome

Simplemente “Soy”

Hija Esposa Madre

Orientadora Familiar

Aprendiz de escritora

La Mujer con Éxito

Creadora de Tertulias del Alma

Twitter @tertuliasdelalma

Instagram @tertuliasdelalma

Facebook Tertulias delalma

Correo electrónico Tertuliasdelalma@gmail.com