Cuando nos dicen el diagnóstico de la enfermedad, que padece la persona a la que cuidaremos, comenzamos a buscar respuestas en cuanta página de internet se nos atraviese, leer cualquier cantidad de libros o revistas de medicina, preguntar a cada amigo o conocido que trabaje en el área de la salud.

Personas amorosas , que comparten la misma ansiedad que tu y cuya única intención es ayudar , se presentan como expertos en la materia, y sin quererlo pueden llenarnos de angustia, te agobian con tanta información y tu cerebro gira a mil revoluciones por minuto, mientras te preguntas : ¿Qué tipo de enfermedad es?, ¿Cuál es su tratamiento ?, ¿Por qué a él o ella?, ¿que voy a hacer?.  Pues te informo que esta es una etapa por la que todos pasamos, en este momento es cuando uno necesita respirar y apartarse para poder mirar el panorama con mayor serenidad y escoger que tanto quieres o puedes conocer sobre la enfermedad . Es un proceso progresivo y que tiene que ver  en parte con tu nivel de aceptación de la misma.

 

imagen 2 articulo 3 carmita

Los cuidadores familiares podemos leer sobre la enfermedad, pero no para convertirnos en un “médico express” , en ocasiones saber tanto puede perturbar y generar “la creencia” de que la vida del paciente depende de nosotros y eso no es del todo cierto , solo estaremos ahí para apoyar  desde el amor, la compasión, la alegría y seguir instrucciones del médico tratante, recuerda, somos acompañantes, cuidadores , no enfermeros, ni médicos.  El o ellos serán  los mejores aliados sobre todo en los momentos críticos y quizás te sugieran  terapias alternativas  complementarias sobre las cuales  buscar información que te de luces para personalizar la atención y trato a tu familiar.  Aunque te parezca increíble, cuando comienzas a filtrar la información, tus emociones se aquietan , miras todo con más claridad  y a partir de ahora comenzarás a ver las manifestaciones divinas , aparecerán poco a poco algunos Ángeles en el camino que te orientarán adecuadamente, que te transmitirán paz , confianza y seguridad, es a ellos a quienes debes acercarte, son ellos los que poco a poco formarán parte de tu red de apoyo o lo que muchos llaman red de luz.   Y ahí vuelves a sonreír, a mirar al cielo azul y cerrar tus ojos para atesorar esa imagen en tu mente mientras tu corazón  agradece…agradece…agradece.

Hasta un próximo encuentro, mis queridas mujeres con éxito.

 

Por Carmita Alvarez H.

Twitter :     @angelesenelcam1

Instagram: @angelesenelcamino

e-mail:        angelesenelcamino@outlook.es      

                  lamujerconéxito@gmail.com