La designación del nombre es aplicada a todo ser viviente animado e inanimado por la sencilla razón de que permite la diferenciación entre unos y otros, otorgando una identidad propia y única.  

En tiempos remotos y hasta la Edad Media, el ser humano, sólo empleaba el nombre de pila el cual tenía su origen a una cosa, lugar o animal. Con el trascurrir de los años las ciudades fueron creciendo y las sociedades se volvieron más complejas dificultando identificar y diferenciar a sus habitantes solo por su nombre de pila, haciéndose imprescindible la práctica y uso del apellido.  

En la mayoría de los casos, el apellido fue adoptado  según un indicativo de la región donde vivía la persona, su oficio, aspectos o fenómenos ambientales, animales, alguna particularidad física distintiva o simplemente hijo de.., por ejemplo: Laura la de las flores (Laura Flores),  Manuel el herrero (Manuel Herrera),  Simón el flaco (Simón Delgado), María la hija de Martin (María Martínez).

El nombre y el apellido tienen una marca muy poderosa, según Alejandro Jodorowsky, sobre la mente del ser humano, debido a que encierran programas mentales que son como semillas de las cuales pueden crecer plantas frutales o venenosas.  En este sentido, hemos de investigar y analizar ciertos aspectos al momento de designar los nombres a las personas o cosas que lleguen a nuestras vidas, porque probablemente puedan repetir sus destinos, caminos recorridos o tender a materializar lo contrario al significado inscrito en el nombre. Por ejemplo: Si mi nombre es Alegría, correspondiente a algo etéreo, pudiera desarrollar acciones contrarias al significado del mismo.

Después de leer el artículo, te has preguntado que significa o de dónde se origina tu nombre y apellido? Te invito a que hagas la tarea de averiguarlo, te resultara divertido y entretenido.

Por:

Mari Ledesma Forte

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